XXXII-Junio 2022-N°345
Peluqueros, ¿qué sería de nosotros sin ellos?, ¿qué sería sin esos momentos de relajación?
Ellos prestan sus oídos para escuchar nuestros pesares, nuestras angustias y seguramente hayan escuchado más confesiones que el mismísimo cura de la parroquia del barrio. Una amplia gama de chismerío en todas sus variantes. –¿Te enteraste lo que le pasó a Ester? –¿sabes algo del carnicero? Yo sí.
Creo que habrán escuchado ideas de negocios, litigios laborales, funcionamiento de autos, reparaciones de celulares, mentiras y fantasías, películas y series, todo.
Los peluqueros están capacitados para escuchar absolutamente todos los temas de conversación existentes y hasta a veces pueden dar alguna opinión o consejo. Tenemos la necesidad de escucharlos y les preguntamos que opinan de política internacional, arte moderno, horóscopo chino, que color pintar el techo del baño. En ese momento se convierten en gurúes, una fuente de sabiduría, Psicólogos y directores técnicos. Pretendemos que nos aconsejen en crianza de los hijos, inversiones y hasta de amores. Los peluqueros son parte fundamental en nuestra vida y en la del barrio. Ah y me olvidaba…, además cortan el pelo.
Facundo Castro

