Tenemos que comprar, palitos, chizitos y papas fritas. Las pizzetas las trae Pompeya y la torta Lugano. Si… vamos a festejar los ciento once años de Villa Luro y están todos invitados, los cien barrios porteños están de festejo. Seguramente  haya un momento emotivo en la fiesta, cuando  el agasajado recuerde las fechas especiales, a sus residentes famosos,  y también a los no tan famosos pero si muy importantes vecinos que dejaron una huella en el barrio, como el almacenero, el vigilante o la señora que cocina rico y deja el aroma exquisito en cada comida.

Palermo dijo que él se encargaba de la bebida, Núñez  va a regalar plata, porque son millonarios, las chicas de puerto madero, Alicia, Azucena, Juana y Lola mora traen la música y el baile, ellas  son el barrio más joven. El  momento del folclore, está a cargo de Mataderos. No pueden faltar los tíos mayores, San Nicolás y Monserrat y el viejo San Telmo.

Once y caballito vienen juntos en tren y en el camino se suma Flores.  Villa Crespo viene caminando por Juan B. Justo y Versalles es el primero en llegar porque está cerca. Saavedra trae la piñata y Barracas la murga. Nadie quiere quedarse afuera de los festejos, también La Boca dijo que traía el helado.

Esta es una gran fiesta de la que todos los vecinos somos parte. Ciento once años… ¡wooo! Increíble como creciste Villa Luro, parece que ayer nomás te tuve en brazos. Feliz cumpleaños.

Facundo Castro