XXXII-Junio 2022-N°345
En las calles Cortina y av. Rivadavia hubo por muchos años una peluquería muy tradicional. Recuerdo muy fielmente ir a cortarnos el pelo con mi hermano Martin. Había dos peluqueros y uno se llamaba Antonio, el otro más alto y mayor no recuerdo. Íbamos con mamá y papá y recuerdo llegar y empezar a ver las revistas en una pequeña mesa ratona y jugar, eran los ´80 y estábamos en plena época escolar. Recuerdo que Antonio sonreía más pero el señor mayor era muy serio. Cuando llegaba nuestro turno nos cortaban el pelo estilo “taza” o “casquito” en esas sillas bien antiguas de peluquería y pesadas. Era muy barrial y algo que siempre recordé son dos cuadros iguales, uno de cada lado donde había un señor sentado con un traje, muy de esa época. Era divertido para nosotros irnos a cortar el pelo. Muchos años después fuimos con Silvi a cortarnos con Antonio nuevamente en un local muy cerca de ahí. Recuerdo a veces ir de noche a cortarnos, algo que hoy no pasa creo. Son recuerdos aislados que van tomando forma al escribir. Esa peluquería y época del pelo “taza” quedan y quedarán marcadas en nuestra infancia.
Leandro Costa

