El 4 de noviembre, Don Luis Rodríguez, nuestro inolvidable calesitero, de las calle Miralla y Ramón Falcón, cumplía años; serían 105 en este 2024, por su natividad y en su homenaje todos los 4 de noviembre se celebra el Día del Calesitero. Falleció un 28 de junio de 2013.

“A fines del diecinueve

ha nacido este varón

calesitero constante

y de gran ocupación”

Asi le gustaba presentarse a Don Luis. A los quince años, este hijo de inmigrantes españoles comenzó su romance con la calesita, que  poco a poco se convirtió en el  gran amor de su vida

Lo conocí cuando estaba llegando a sus ochenta años ininterrumpidos de calesitero. La calesita que comenzó a hacer rodar junto a su padre  frente a las vías del ferrocarril Sarmiento ya estaba instalada en la esquina de Ramón Falcón y Miralla, después de largos años de andar ambulando por distintos lugares. El patio de la casa de Don Luis  convocaba a los chicos y chicas  no solo de Villa Luro sino también de otros barrios vecinos. Lo que más me sorprendió de este jovial abuelo fue su sonrisa bonachona, su sencillez, su amabilidad y el entusiasmo que trasmitía al  hablar de su simpática ocupación.

Nunca se casó, pero  tres generaciones lo sintieron padre y abuelo.  Don Luis disfrutaba tanto de hacer girar la plataforma como de conversar con grandes y chicos. Siempre tenía divertidas anécdotas para relatar y caramelos para repartir.

A pocas personas escuché hablar con tanta felicidad de su trabajo. Me contó que, cuando su padre la compró, la calesita giraba gracias a Rubio, un caballo que caminaba cuando escuchaba música. Después llegó el motor a nafta y, finalmente, el eléctrico. 

Tuve el privilegio de poder recorrer el cuarto donde atesoraba dibujos de los niños, fotos, recortes de diarios y reconocimientos por su tarea. Me llamó la atención la carta de un niño llamado Juan Pablo que, además de decirle que lo quería, había escrito: “Gracias por tu sonrisa, por tu mirada,  por tu mano amiga sobre mi hombro, gracias…”

A los noventa y tres años se lo llevó una neumonía, pero los personajes que creó y cuidó durante años nunca dejaron de rodar.

Cecilia La Rosa