IOURNO el de Odol
Jorge Domingo Iuorno había nacido en el año 1919, llegó a Villa Luro en 1933, cuando con su padre y su hermano mellizo abren en Rivadavia 10.050 una Zapatería. Su figura se hizo conocida en el barrio cuando concursaba en el programa televisivo “Odol Pregunta” en 1958 ganó y gracias a ese premio compró su casa en Avenida Rivadavia 9646, instalando su propio local de calzado que llamó “Los Mellizos”, cuya vidriera era un atractivo para los vecinos (incluso de otros lares) porque exponía recortes, fotografías y manuscritos relacionados con el pasado y el presente de Villa Luro. En los días de verano nunca faltaba un diario Critica ya amarillento, del día 2 de enero de 1939, que en su tapa titulaba “Como lo pronosticó Baigorri, hoy Llovió” y agregaba de su puño y letra que el ingeniero en cuestión era de Villa Luro y aquí había construido su máquina para hacer llover. Así Jorge Iuorno le recordaba a la gente, desde su vidriera, los hechos que tuvieron como protagonista al barrio y su gente. Colaboró con sus notas en Mirando al Oeste, lo hizo desde el primer número hasta su fallecimiento en agosto de 2001; además de escribir fue un asiduo orador, participando con sus palabras en los festejos del barrio, preferentemente en los 75, 80, en los 90 años de Villa Luro. Pero sin duda su paso por el programa Odol Pregunta, fue el que le dio mayor trascendencia; y como en esos años, no todos los vecinos tenían televisión, la “Casa Integral Santagada” Rivadavia 9625, que vendía electrodomésticos, prendía un televisor, en el momento en que salía el programa al aire, para que los vecinos pudieran verlo desde la vereda. Iuorno volvió con 75 años de edad, a concursar en Canal 13, a mediados de los 90, en el programa “Tiempo de siembra”, también de preguntas y respuestas conducido por Pancho Ibañez.
Archivo Mirando al Oeste
Del MUNDIAL 78
En los comienzos de los años noventa (alrededor del año 1994), Alfredo Corti, trabajaba de chapista en un taller en la calle Urdaneta entre Avenida Rivadavia y Yerbal; este singular personaje, sorprendía a todos aquellos que escuchaban su anécdota; y no era para menos, porque “Alfredito” como lo llamaban todos lo que lo trataban, afirmaba que en su casa tenía una de las zapatillas de Oscar Ortiz, integrante de la Selección campeona del mundo; y era más interesante aún, cuando te relataba, como la había conseguido “sacarle la zapatilla a Ortiz fue fácil, lo difícil fue que no me la sacaran a mí, porque me dieron hasta patadas, pero yo me quedé quietito en el piso, abrazándola, hasta que pude levantarme y llevármela a mi casa”. Sin duda este personaje, tenía una gran historia para contar; y hoy, después de tantos años de aquella gloriosa hazaña y por como crecieron los coleccionistas, uno se pregunta: “¿Cuánto pagaran hoy por esta zapatilla?; aunque, quizás, Alfredito, no la vendería, porque para él fue una verdadera e inolvidable hazaña conseguirla aquella inolvidable noche.
Archivo Mirando al Oeste
El del OBELISCO
En Villa Luro Norte sobre la calle Moliere (1013), vivió un Señor de apellido Sacardi, este singular personaje, se enorgullecía contándole a los vecinos, que había trabajado en la construcción del Obelisco, ícono de la Ciudad de Buenos Aires, inaugurado en el año 1936; este dato fue cedido por Alfredo De la Puente, ya que su familia había conocido a Sacardi y fueron ellos, quienes, hasta la actualidad, no dejaron en el olvido a este italiano inmigrante y su anécdota del obelisco, por cierto muy colorida.
Archivo Mirando al Oeste
ESTRADA y su tucán
Desde los años 1942 a 1945 en la calle Virgilio a la altura 365, vivió el arquero Juan Alberto Estrada de Boca Juniors y de la Selección Nacional. De sus gloriosas giras futbolísticas había traído un Tucán, este pájaro exótico, que era mimado como un niño, ya que en el hogar no lo había, andaba suelto por toda la casa y se llamaba Piquito.
Anécdota de Clotilde Stefanía.
Mi amigo el PUMA
Rondaba el año 1978, cuando un nuevo vecino llegó al barrio de Villa Luro junto con otro habitante, fuera de lo común, asentándose en la calle Lope de Vega casi haciendo esquina con el Pasaje Galeno. Este peculiar personaje, rápidamente llamo la atención de todos, puesto que su mascota era un «puma”, eso decía su dueño, quien lo sacaba a pasear como si fuera un perro, durante las noches. Los vecinos en un principio se mostraron pasivos y sorprendidos, pero después manifestaron el peligro de que este animal de instintos salvajes viviera en una ciudad. El dueño del puma, que por cierto era negro, vivió un tiempo relativamente corto en Villa Luro, no se supo bien el por qué de su partida, obviamente el animal se fue con él, puesto que su libertad pertenecía a su dueño.
Dato cedido por Roberto Valsechi
El nieto de TREJO
Nemesio Trejo (1862-1916), quien fuera periodista, payador y un destacado dramaturgo; da nombre a un pasaje centenario “El pasaje Trejo” forma parte de la historia del barrio de Villa Luro, y se encuentra a la altura de Lope de Vega al 1500. Su nieto vivió en el Pasaje Hungría 1082, tan solo a siete cuadras en donde se lo inmortalizó a su abuelo.
Dato cedido por un amigo de la familia Trejo
El relojero JOSÉ
Muchos, hasta en la actualidad, recuerdan al relojero José, con una lupa en el ojo revisando los relojes a cuerda. Su local era tradicional y estuvo muchos años en la Avenida Rivadavia 9661, entre Lope de Vega y Virgilio; la relojería se llamaba “El antiguo diamante”, Don José, como tantas otras personas, con su constancia diaria, silenciosa y de gran personalidad, por sus acciones sociales o laborales sigue presente en la memoria vecinal.
Dato cedido por Mario Luis Menéndez
Relatos desde la TERRAZA
En el año 1938, cuando existía el viejo estadio recordado como: “El Fortín de Villa Luro” el relator de Radio Rivadavia Luis García Soto, visto la imposibilidad de transmitir los partidos desde la tribuna decidió hacerlo desde la terraza de una casa ubicada en la calle Guardia Nacional 426, desde allí transmitió muchos partidos, la familia lo recibía ya como un amigo de la casa, dicen que el periodista siempre llevaba facturas.
Dato cedido por Jorge Domingo Iuorno.
