Francisco Barberis nació en una pequeña localidad de la Lombardía Italiana, más precisamente en Vallmadonna que traducido al castellano es el Valle de La Virgen, en el año 1884.-

No importa demasiado en qué mes o día porque resulta nada más que un dato anecdótico.-

Pero lo cierto es que su lugar de nacimiento es un pequeño pueblito enmarcado en la montaña, que se dedica básicamente a la minería.-

Es el lugar de Italia donde se extrae, o extraía, el oro que produce la península.-

Enmarcada en una llanura, Vallmadonna está allí arriba, como si fuera en un pedestal.-

Hay que ir por el camino serpenteante para ingresar en un lugar lleno de huertos aún hoy.-

Mucha piedra y mucha tierra que desembocan en la plaza principal donde no puede estar otra cosa que la Iglesia del pueblo.-

Aunque no sabemos exactamente porque Francisco nunca relató demasiado sobre su vida en el pueblo natal, parece que tenía una hermana y su papá quedó viudo.-

El padre tomó una pareja que no hacía buenas migas con Francisco, lo que hizo que con apenas un puñado de años partiera para Génova.-

Como todos saben Génova es el puerto en donde naciera Cristóbal Colón y también el lugar donde Italia fabrica los más hermosos barcos.-

Allí fue Francisco con apenas quince o dieciséis años a trabajar de soldador, una profesión muy requerida en esa época cuando los barcos dejan de ser de madera y comienzan a fabricarse de metal.-

Un par de años en Génova y el salto al otro lado del Atlántico.-

Llegó a la Argentina aproximadamente para los primeros años del primer centenario de la Patria.-  

Bajó y estuvo en el Hotel de los Inmigrantes, como todos los inmigrantes  que venían a la Argentina y de allí partió hacia la campiña.-

Se instaló en una pequeña localidad del oeste pampeano y comenzó a acopiar cereales.-

En esos tiempos dedicó su vida casi completa a trabajar, cosa que en su Italia natal cada vez era más difícil.-

Se avecinaba la guerra y el mundo estaba bastante convulsionado.-

Aquí, por el contrario, se vivía un pujante crecimiento que estaba dado por la intención de la burguesía pampeana de hacer del País, una copia de los países más ricos de Europa.-

Una vez lograda la tan ansiada estabilidad económica pensó en casarse.-

En esas tareas conoció a Teresa Catalina Berrogain hija de un matrimonio también inmigrante que había dejado su amada Cataluña en las últimas décadas del siglo XIX.-

Contrae matrimonio con Teresa ya bastante grande, cerca de los treinta y cinco años de edad y con ella emigra nuevamente de la pampa argentina a la localidad de San Martín donde construye un hotel frente a la moderna estación de San Martín (moderna para esos tiempos ya que frente a ella estaba instalado un hipódromo al que concurría toda la clase alta de Buenos Aires con sus esposas, novias, amigas, amantes, etc.).-

En San Martín ve nacer y crecer a sus tres hijos varones.-

Trabaja atendiendo el hotel en una época difícil cuando los pasajeros venían acompañados además con sus facones y armas, y usaban el hotel como un refugio de alguna aventura amorosa o escapando de la ley.-

El cierre del hipódromo determina que se mude a la zona de Villa Luro, que en ese momento era un campo recién loteado que había pertenecido al Sr. Pedro Luro, el mismo que hizo grandes negocios inmobiliarios luego en Mar del Plata y que tiene incluso su avenida propia.-

Allí su primogénito, Héctor Francisco, mi padre, con sus siete años desarrolla toda su vida escolar.-

Y allí también en Villa Luro viven, estudian y trabajan sus otros dos hijos, Albérico y Edberto.-

Si bien a su muerte no era un hombre rico, ni siquiera tenía un pasar holgado, si puede decirse que Francisco, “se hizo la América”.-   

Héctor Barberis