Hoy traemos nuevamente esta nota como un homenaje a quienes enseñan con amor y vocación; el mural que puede verse en la portada, en su proceso de creación en plena pandemia, hoy se luce brillante y bello en el Taller de Aranguren 4040.
Mariela Kahayan; artista y docente en el taller fundado por su padre, el artista plástico Carlos Sarkis Kahayan, donde da clases de pintura decorativa a adultos hace más de 25 años, también a niños y niñas en el taller llamado: “Juntos dibujando mundos” apadrinado por grandes artistas entre ellos, el ilustrador y escritor Istvansch: responsable del bello nombre que tienen.
Su padre, siempre fue su maestro permanentemente, durante toda su vida, en dibujo, pintura y especialmente acuarela. Hace 6 años estudia con los maestros Analía Romero y Nicolás Boschi junto a ellos cursó el taller de composición mural. Hoy ya lleva realizando en forma individual y en compañía de sus alumnos, más de 10 murales en nuestras calles y en espacios particulares. Dando un toque pintoresco y artístico al barrio y desde ya transmitiendo en imágenes y color: mucha sensibilidad, que se manifiesta en su máxima expresión, en el mural, que le dedicó a su padre, que puede ser visitados por todos en Aranguren 4040, y es, sin duda, el mejor homenaje que una hija artista puede hacerle a un padre artista. Dos generaciones y una misma pasión, entre pinceles, pinturas, caballetes, escaleras y ¡muchas ganas de crear!

¿Cómo te presentarías?
Como una persona inquieta, que siempre está buscando y proyectando, que apuesta siempre a que todo es posible.
Nací en el barrio J.F. Kennedy, al lado de la cancha de Vélez. Mis padres Elena Tripodi catequista, modista, cocinera…multifunción y Carlos Kahayan, artista plástico, que toda la vida trabajó administrativamente, complementando con la pintura a la que le pudo dedicar su tiempo completo, desde que se jubiló…Y tengo tres hermanos varones, los tres músicos y súper profesionales. Grandes hombres, amigos y padres.
¿Recordanos a tu infancia en el barrio?
Mi infancia fue muy hermosa, rodeada de mi familia y amigos que aún conservo. ¡Todos, padres e hijos, formábamos una banda de amigos entrañables que compartíamos hasta las vacaciones!!
¿Qué nos pode decir de tus padres?
Mis padres creo que son lo más maravilloso que me dio la vida. De ambos rescato un resumen en mí, de características propias que dejaron una huella invisible y me otorgaron los valores que hoy quisiera transmitir a mis hijos.
Una vez leí una frase de la madre Teresa de Calcuta que me impactó y la tomé como guía en esta tarea tan difícil y hermosa de ser padres
La frase dice así:
«No te preocupes porque tus hijos no te escuchan, te observan todo el tiempo»
Y creo que es así, el ejemplo es mucho más fuerte y valioso que las palabras, confirman y reafirman lo que sale de la boca. Las acciones hablan por sí solas.
Y de mis padres tengo muchas más imágenes que palabras que me enseñaron y guiaron en la vida.
¿El sentimiento artístico, siempre estuvo presente en tu casa?
Si, el Arte estuvo desde que tengo uso de razón.
Mi papá venía de trabajar durante todo el día y cuando llegaba a casa sacaba sus materiales y se ponía a pintar, a dibujar mientras escuchaba música ( clásica, jazz, folklore) y yo sentada en el piso miraba los libros de pintura que tenía en su biblioteca.
Por todos mis sentidos el Arte se fue metiendo poco a poco en mí.
¿Tus padres formaron, una familia numerosa?
Sí con cuatro hijos…mis tres hermanos varones y yo, que soy la mayor. Con ellos la relación siempre fue muy especial. Con Pablo, el que me sigue, compartimos la infancia y los amigos. Cuando comenzamos a encontrar nuestros caminos en la juventud se fue a vivir a España. Pero la distancia no impidió que nuestra relación se opacara, al contrario, agrandó la familia del otro lado del Océano y gracias a ello pudimos viajar a visitarlo. El verlo crecer profesionalmente y realizarse siempre me llenó de felicidad.
Con Mariano y Esteban, por la diferencia de edad, me sentí a veces más madre que hermana ( risas) pero muy feliz de tenerlos y orgullosa de lo buenas personas que son y excelentes padres de familia!
Ambos son músicos , docente uno y técnico en sonido el otro.
«Orgullo Kahayan» como dice Mariano.
¿Elegimos algún aroma y un sabor de tu infancia; y un momento inolvidable de esos años?
El aroma a las riquísimas comidas de mi madre, el sabor de las comidas típicas armenias en la casa de mis abuelos paternos.
Un momento inolvidable: los recorridos en bicicleta por el barrio con mis amigos y sus hermanos. Cómo no teníamos todos una propia hacíamos paradas para que los hermanos se presten las bicis.
¿Cuándo sentís nace tu vocación, por el dibujo y la pintura?
Creo que nace en esos tiempos en que te conté mi papá venía de su trabajo y se ponía a pintar hasta la hora de la cena.
Siempre hice algo relacionado al Arte paralelo a mis trabajos y ocupaciones
¿Pintaste imágenes del barrio?
El barrio y su identidad lo estoy transmitiendo en las pinturas de los últimos Murales.
¿Cuándo empezaste a pintar murales? ¿y contanos especialmente el que hiciste en la puerta del taller, donde lo pintaste a tu papá?
Gracias a una invitación del Maestro Antonio Pujia , conocí a dos grandes artistas, discípulos de Antonio: Analía Romero y Nicolás Ramón Boschi
Al ver sus obras quedé totalmente fascinada y sentí que el camino era por ahí. Así que comencé a estudiar con ellos diferentes técnicas y Composición Mural. Ellos, no solo me abrieron los ojos a este maravilloso mundo del Muralismo, sino que me dieron las herramientas , el apoyo y la confianza en poder realizarlos.
Entre todas las composiciones que realicé en el taller, tuve la alegría de poder concretarlas en forma particular o con mis alumnos más pequeños.
Un diseño que realicé en Homenaje al Maestro Antonio Pujia me llevó a hacer también uno en homenaje a mi padre, a su obra y sus raíces.
Por eso , la composición refleja los distintos temas que abordó en su obra: los barcos , la música. También se encuentran imágenes de la tierra de sus padres: Armenia. Y coronando la obra, a pedido de él, una pequeña imagen asomada de su querido amigo Antonio .
El diseño fue un trabajo de casi un año, y en pandemia comencé a pintarlo durante 2 meses frente a su atelier en la calle J F Aranguren 4040 en el
barrio de Floresta
¿Qué reacción causó en la gente cuando conocen este mural?
Fue un trabajo que desde el primer día trajo alegría y acompañamiento de los vecinos, familia y amigos.
El asombro de los que pasaban caminando o con su vehículo, el ver el progreso día a día, culminó con una hermosa inauguración con la presencia de artistas, amigos y vecinos.
Tu papá es de Armenia ¿participas, desde tu arte de encuentros de armenios en la argentina?
Con la colectividad armenia estamos en contacto y presentes siempre que nos necesiten. Con nuestra obra y nuestro apoyo colaboramos con las causas de justicia y reivindicación por los derechos de un pueblo que sufrió y sufre hoy en día.
Conociste al maestro Antonio Pujia ¿Cómo lo recordas?
Mi padre era muy amigo de Antonio, a través de él pude conocerlo nos solo como artista, sino como persona. Una ser totalmente mágico que siempre tenía una palabra de aliento , apoyo y acompañamiento.
Su obra maravillosa pudimos disfrutarla grandes y chicos del taller . Y hoy en día seguimos descubriendo y despertando al observarla esas ganas y deseos de seguir trabajando en esta tarea que es el Arte.
Él decía que el artista es un obrero. Tiene que dedicarle el mismo tiempo y responsabilidad que un trabajador de cualquier otra disciplina. Observarlo, escucharlo era un placer para el alma. Pero no se fue, está siempre presente entre nosotros
.
¿Se puede dibujar o pintar bien, cuando hay más ganas que talento?
No creo que alguien pueda dibujar o pintar bien o mal. Creo que el deseo de querer hacerlo es lo más importante. Las técnicas se pueden aprender, los estudios académicos dan las herramientas necesarias para transitar ese camino. Pero si no está el deseo, la voluntad y las ganas, nada de eso vale.
¿Cómo se mantiene viva a la creatividad?
El» hacer «es lo que mantiene viva esa llama de la creatividad. Darse un tiempo siempre para uno, respetar ese momento religiosamente. Saber que ese espacio es solo mío y allí puedo encontrarme con lo más esencial de mí. Y a partir de ese conocimiento nace lo que fluye del Interior.
¿El artista necesita ser reconocido?
Creo que el mejor reconocimiento que puede tener un artista es sentirse satisfecho con su obra. El reconocimiento exterior, si llega, es una gran alegría porque demuestra que lo transmitido llegó a los demás. Pero muchas veces, y la historia lo demostró, los grandes artistas (Van Gogh, por ejemplo) no fueron reconocidas y valorados en vida. Por el contrario, hasta han sido criticados.
¿Triunfos y derrotas en el mundo del arte?
No sabría decirte no creo que haya triunfos y derrotas en el Arte.
Una vez te dijeron que…
Que «nada es impiosible».
¿Si te concedieran un deseo ¿Pedirías?
Más igualdad y más justicia.
¿Cómo te llevaste con la cuarentena?
La cuarentena fue muy dura y muy difícil. El Arte creo que me ayudó. Pinté murales en toda mi casa. Y los domingos hice Vivos en Instagram invitando a distintos artistas que nos hablaban de su Arte y como los ayudaba en su vida. Hicimos 26 encuentros del Arte Sana y cerramos el ciclo con la inauguración del Mural en la puerta del taller e inauguramos otro que pintamos con los chicos del taller.
¿Defínanos a la palabra barrio?
Barrio es Identidad.
¿Conociste al vecino ideal?
El vecino ideal es y será Antonio Pujia. Maestro, amigo, compañero. Atento a todos y de todo lo que los vecinos y el barrio necesitaba.
¿Qué cosas te gustan y cuales mejorarías del barrio?
Todos los barrios tienen su encanto. Es una alegría recorrer las calles de Floresta, Villa Luro, Vélez Sarsfield y recordar en alguna calle, un negocio, alguna casa de un amigo, de un vecino y saber que algo vivido quedó y permanece allí.
¿Cómo definirías a tu personalidad?
¡Uy qué difícil!! Soy de Libra, y dicen que los libréanos no somos equilibrados, sino que buscamos el equilibrio en nosotros y la armonía con los demás. Creo que no me alejo mucho de esa forma de ser (risas).
¿Te consideras una mujer afortunada?
Soy una persona muy afortunada, solo por haber llegado a mis 56 años y estar aquí, hoy y levantarme cada mañana, poder compartir lo que tengo y soy con las personas que me rodean. Ser parte de una hermosa familia con todos sus bemoles. Tener unos hijos maravillosos y unos amigos de fierro. Hacer lo que más me gusta y poder transmitirlo.
Cada día me convenzo que la vida te ofrece una oportunidad. GRACIAS es la palabra que resume todo.
Sueños y proyectos a cumplir…
Después de la pandemia que transitamos no tengo un sueño por cumplir más que todos podamos pasar esto de la forma más rápida y no ver más sufrimientos. Tengo muchos proyectos que los sueño, los visualizo y los entrego. Si tienen que ser, serán.
¿Qué imágenes del barrio siguen presentes de tu niñez y cual sería uno de tus lugares de pertenencia?
Villa Luro tiene en cada rincón un pedacito de mi infancia y de mi vida. La estación, las calles donde vivían y viven mis amigos, La Piazza que no está …
Ese es un lugar clave, punto de reunión y encuentro. Hoy en día paso muy seguido por allí y me da un poquito de nostalgia ver, no solo que está cerrado, sino que nunca se hizo nada allí.
¿Danos tu opinión de Mirando al Oeste?
Creo que la revista es parte del paisaje de nuestro barrio. Agradezco profundamente que estén siempre presentes recordando y destacando las personas que tienen que ver con la identidad barrial. Es como una llama permanente que mantiene encendida la memoria y la vida de nuestro querido barrio.
¿Vamos a fantasear con la idea, de que podrías encontrarte con alguien de tu pasado que ya no está, a quien elegirías y que le preguntarías?
Me encantaría haber compartido con mis abuelos. Partieron cuando yo era muy chica. Ambos tuvieron vidas totalmente diferentes pero llenas de anécdotas y vivencias que me hubiera encantado saber…Y le preguntarías de todas esas cosas. Me hubiera gustado conocerlos.
¿Hay muchos murales más por hacer?
Si, por supuesto, hay muchos murales por hacer. El Arte en las calles transforma y alegra.
Actualmente trabajo en el taller con mis los pequeños grandes artistas de JUNTOS DIBUJANDO MUNDOS pintando murales en Floresta y Mataderos. Mis alumnas adultas también, por primera vez dejaron su pincelada
Paralelamente formo parte de un colectivo muralista ARvesT ( significa ARTE en armenio) junto con dos maravillosas artistas y personas Luana Bouso y Candela Cussa. Con ellas ofrecemos nuestro arte mural a particulares, escuelas e instituciones que quieran realizar un proyecto.
¿Sentís que estas dejando un legado al barrio, porque la obra queda y permanecerá en el tiempo en nuestras calles?
Estos últimos años los mismos vecinos e instituciones nos llamaron y convocaron para que pintemos en sus muros. En cada uno de ellos dejamos un mensaje que fue previamente pensado y consensuado con ellos.
Las caras de felicidad de los chicos y grandes al agarrar un pincel y darles la oportunidad de dejar una pincelada en su lugar de pertenencia indescriptible.
Ahí es donde la obra se completa.
Por último y agradecidos por tu calidez, te pedimos una frase y un deseo…
El mayor deseo es que nunca perdamos nuestro foco en los que más nos necesitan. Todos podemos hacer algo por el que tenemos al lado, cerca o lejos, y eso les puede hacer cambiar la vida.
Muchas gracias! A seguir con muchos números más y miles de gracias por esta entrevista
