Los primeros días de junio tuve un infarto de miocardio, me llevaron de urgencia al hospital Santojanni, se comportó tan eficientemente que me salvaron la vida, no tengo palabras para agradecerles. Después me trasladaron por PAMI al Hospital Español; el enfermero Eduardo Gramajo es lo “máximo” como ser humano y como profesional; siempre amigable…secundado por Freddy Villalba, Dany, Orlando, Alex, Alfonso; Ali, María, Sergio, Edgar, Dolores, Candela…Y los médicos Lucila, Ezequiel, Mauro, Cata, José, Rodrigo, Denisse, Marina, Jimena, Lucas y Gustavo el “experto en pinchazos”; estos son algunos, entre otros, de los profesionales que me atendieron en mis días de internación.

Con estas palabras, quise a modo de homenaje nombrarlos; por ser personas “maravillosas” que a veces son casi anónimas o no tan reconocidas como se merecen. Quiero agradecerles, entonces, en principio a todos los que me atendieron, porque los conocí y fueron quienes me sacaron adelante, pero también quiero hacer extensivo este mensaje a todos aquellos enfermeros, médicos y todo personal sanitario, que con su vocación de servicio enaltecen a nuestra medicina.

Ana María Caputo