El 28 de junio a las 20.30hs., en el salón auditorio de la calle Ramón Falcón 5177, fui invitado a compartir parte de la historia de mi querida Asociación Vecinal de Fomento «Los amigos de Villa Luro».
Pasamos una linda reunión de camaradería y amistad, con gente del barrio, que nos vemos a diario y con otros que no nos veíamos desde hace mucho tiempo. Esta antigua y querida institución «Madre» del barrio, cumplió cien años. Todo fue muy cálido y sentido y también un mimo al alma para muchos, ya que se acordaron de los miembros de comisiones directivas antiguas, entre ellos quien suscribe esta nota, que fui trece años tesorero (1982-1995) en la época en que se construyó la pileta. De esos años, conservo un banderín, de la década del 80, con los colores que se pudieron conseguir ya que no había tanta tecnología en esos años, los más parecidos al gris y al granate original.

Hubo un muy buen servicio de catering, ni nos dimos cuenta del frío polar que hacía afuera, prueba del calor humano y festivo que reinaba en el interior. Compartí toda la velada con mi esposa, Marta Ugo, por primera vez en el Auditorio del Club, que ni sabíamos que existía, todo muy lindo. Pasé de vitalicio a histórico: me homenajeraron con un una placa acrílica con la leyenda «La historia se construye sobre pasos firmes y personas con compromiso. En agradecimiento a los años de entrega y dedicación con nuestra Institución se le hace este reconocimiento a Jorge Bouvier. Un siglo de historias compartidas un siglo de amistad».
Jorge Bouvier
