Auténtico y Talentoso
Hace 25 años que trabaja como actor, sabe que es un privilegiado y también que es un laburante de pico y pala en su carrera. Hoy y hace ya un tiempo, junto a Suar en una publicidad, sale todos los días en la pantalla chica; lo toma con naturalidad, porque sabe que la fama es puro cuento. Trabajó junto a grandes artistas y no descarta la posibilidad de seguir conociendo y aprendiendo del talento que le regalen arriba de un escenario o en una grabación. En esta entrevista “Curly” como muchos lo llaman, se muestra con su gran corazón y como lo que es: un hombre bueno, auténtico, con mucho para dar.
¿Cómo te presentarías?
Mi nombre es Hernán Javier Jiménez tengo 52 años; y me presentaría cómo un tipo común, de barrio, de familia (tres hijos y mujer). Y cómo un actor laburante de pico y pala, que vive de esto hace más de 25 años cuando empecé con el teatro que logró devorarme y enamórame. Hice también Cine, televisión, y publicidades… Nací en el barrio de Santa Rita, muy cerquita de Villa Luro donde vivía mi abuela y como en la letra de una canción de los “Memphis” me fui al centro y volví al barrio.
Vamos a tu niñez ¿Cómo fue tu infancia?
Extraña, linda y fea a la vez. Soy hijo de padres separados y criado por los abuelos. Ellos eran padrinos de una cantina en San Blas y Nazca y casi todas las noches de la semana estaba allí entre músicos y humoristas, por eso, es que a mis 3 o 4 años, recitaba en ese lugar y luego pasaba la panera…O sea arranqué desde bien chiquito (risas).
Y la parte fea, fue la de no tener una familia tipo. Además, cuando mis padres se separaron, se fueron muy lejos cada uno; fue distinta en ese sentido mi infancia, después más linda, pero solitaria, ya que, al no tener hermanos, tenía que jugar siempre al frontón (risas). En esos años la vereda era la extensión de la vereda, así que estaba mucho en la calle. Recuerdo que en san Blas teníamos a nuestro grupo de pertenencia de la cuadra…mucho futbol, bicicleta, bolitas, autitos y boludeces.
¿Eras un chico extrovertido?
De muy chico sí; pero cuando empecé la primaria-mi vieja se había ido y mi viejo estaba poco-; ahí empezó mi historia con la gordura y pasé de extrovertido a tímido.
¿En tu familia había una inclinación hacía lo artístico?
Mamá era bailarina y el papá de mi abuelo: músico en la época de Gardel, conservo aún partituras suyas. Eran tiempos de bonanza y las orquestas estaban siempre de giras, desgraciadamente en una de ellas, por San juan, tienen un accidente en un camino de montaña y así murió en plena gira. Mi abuelo me contó esta historia de su padre, yo se las conté a los tataranietos del músico o sea a mis tres hijos.
¿Cómo nace el apodo de “Curly”?
En los años ochenta, estaba haciendo música, tocaba en una banda, época de sobretodo y pelo corto y como era gordito y me había rapado, todos me empezaron a llamar “Curly” por el de “Los tres chiflados” y quedó.
Trabajaste con Pinti, con Alcón, con Hugo Varela…
De todos conservo mi cariño y admiración; con Hugo (Varela) trabajé mucho y es para mí, como un tío o mi propio viejo; con él hicimos: “Inodoro Pereyra” por esa obra conocí a Fontanarrosa y fue lo máximo, tuvimos reuniones acá y en Rosario; mi personaje fue el de La Eulogia y nunca me lo voy a olvidar…para quien no se acuerda Hugo Varela hizo de Inodoro Pereyra fue desopilante su interpretación.
También trabajaste con Peter Fonda
Participe en la película “Cobrador” junto a Fonda, estuve en varias escenas con él y fuera de la filmación pude conocerlo mejor, como hablo inglés, tuve el placer de hablar bastante con él y descubrir al hombre más allá del nombre.
Hiciste publicidades de Uvasal; Movistar; Rapi pago…Y ahora con Adrián Suar estás, desde hace un tiempo, haciendo la de Tafirol…
Sí hice un montón de publicidades, empecé desde muy chiquito, la primera que hice fue para la tapa del juego para armar “RASTI” era el típico rubiecito con un corte a la taza (risas)…Con Suar y con Tafirol ya llevamos 15 cortos hechos; estuvimos en la Farmacia, después fuimos a jugar al fútbol, luego a la época de los vikingos, de ahí al espacio y ahora, digamos, estamos con Indiana Jones. Por suerte con el laboratorio desde el 2017 venimos haciendo estas publicidades y estoy muy contento, porque es una pantalla muy grande; es un laburo que se agradece.
¿Cómo te llevaste con la pandemia?
Fue complicado como a todos, mi rubro estuvo inanimado; por eso hice muchos arreglos en casa. Hasta que a fines de 2020 me surgió la idea de abrir en el barrio (frente a la plaza Udine) un local de medialunas “Curly” (desayunos y meriendas al paso) y nos ayudó mucho, porque fue una etapa donde se padeció mucho, pero también sirvió para que nos reinventemos, para salir adelante…Por suerte hoy en día, ves pasar a alguien con barbijo por la calle y queda como una imagen del pasado; pero fue complicado, fue un baldazo de realidad, nos dimos cuenta lo débil y vulnerables que somos.
¿Cómo definirías a tu personalidad?
Soy el auténtico “gordo bueno”, un buen amigo, padre de familia, sensible…que le gusta hacer asados, salir a caminar por el barrio, estar ahí…tratando de disfruta la vida.
¿Te acordas de la casa de Villa Luro donde vivía tu abuela paterna?
Sí, que me acuerdo, yo tendría 10 años la última vez que fui…Era una típica casa de Villa Luro, con entrada con un portón doble y un pequeño jardín adelante y después una construcción tipo chorizo con puertas de vidrio y habitaciones con pisos de madera.
¿Cómo definirías a la palabra barrio?
Es la casa, es tu lugar de pertenencia, es volver a vos…lo sentís como propio; por eso cuando uno se va a vivir lejos, como me paso a mí, que viví en los Estados Unidos, a la distancia, lo extrañas y mucho al barrio.
Y…a la palabra vecino ¿la definirías…?
Un buen vecino se define con una sola palabra: solidaridad, es el saber que podes contar con el otro; si el barrio es la casa, el vecino debería ser, como parte de tu familia, pero sin estar dentro de tu casa. Todos somos vecinos y no somos perfectos, pero debemos intentar ser ante todo solidarios.
Una vez te dijeron que…
Cuando contaba que era actor, más de uno me decía ¿pero de qué vivís? Y yo respondía de actuar trabajo y vivo de eso, con sus altibajos es lo que amo hacer y ser.
Una frase…
Hace lo que te gusta y vas a sentir que no estás trabajando, sino disfrutando.
Un encuentro emblemático fue con…
Muchos fueron laborales, pero voy a elegir uno de la vida, allá por febrero de 1989 cuando conocí a quien es mi esposa Marisa. Hoy tenemos una familia hermosa. Por eso ella fue el encuentro más emblemático: La madre de mis tres hijos y mi compañera de la vida.
Un llamado que te sorprendió…
En marzo de 1997 me llaman a mi casa para decirme que mi mamá estaba enferma y sola en Las Vegas donde vivía, ella estuvo muy ausente conmigo, en esos últimos 7 años nos habíamos visto muy poco…Y yo hice todo lo contario a lo que había hecho ella y la fui a buscar; es una historia larga, pero, sin duda, ese llamado fue una verdadera sorpresa y cambio mi vida.
Un consejo que recordas…
El que me dio mi maestro de teatro Carlos Gandolfo el día que le dije que había conseguido trabajo en la película “Una sombra ya pronto serás”. Me miro y me dijo algo que nunca olvide: divertite.
¿A quién conociste gracias a la actuación?
Muchos…y a muchos ya los siento como mis hermanos: como Carlos Belloso, nuestras familias se conocen desde hace más de 20 años y seguimos eligiéndonos para trabajar juntos.
¿Qué estás haciendo ahora?
Además de Tafirol, donde me pueden ver todos los días (risas) estoy dirigiéndolo a Carlos Belloso, y por empezar a ensayar una nueva obra, pero todavía no puedo contar nada y estoy en Disney en la serie Tierra incógnita, que es de terror juvenil, participó en la 1° y 2° temporada. Aunque no parezca, siempre estoy por ahí dando vueltas, con más pelos o menos, con barba o afeitado o con más o menos kilos…Soy un agradecido por estar.
¿Qué personaje del barrio no debería quedar en el olvido?
Hay muchos músicos, actores, artistas muy talentosos en el barrio…no quiero caer en una injusticia eligiendo a uno. La gente queda en el olvido cuando la hacemos desaparecer de nuestra mente; por eso si solo uno se acuerda de aquel que consideraba “el personaje del barrio” quiere decir que no quedo en olvido, sigue vivo en quien lo recuerde.
Villa Luro en sus calles recuerdas artistas, poetas, músicos… ¿A quién inmortalizarías vos?
Me gustaría que una calle o un pasaje de un barrio tan romántico, lúdico y musical como es Villa Luro llevará el nombre de Lucas Prodan. En realidad, si es una calle sin salida…sería mejor.
¿Cómo es tu relación con la gente en la calle?
Los chicos son los que más se euforizan cuando me reconocen, porque tienen un tema con esto de la fama y te saludan y te gritan que te vieron en la tele…
La ultima y agradecidos por esta cálida entrevista, sería un saludo para los lectores de Mirando al Oeste…
Un abrazo grande para vos Marcelo y para toda la gente que hace y que lee mirando al oeste, hermosa revista del barrio, que…allá por 2007 me hicieron la primera nota y la verdad que es un placer reencontrarnos, es una alegría también que sigan tan vigentes como siempre, subsistiendo ante la adversidad. ¡Sigan estando firmes mirando al oeste! Hasta la próxima
