En varias oportunidades publicamos en la revista, que el ferrocarril del Oeste (luego Sarmiento), cuando habilitó aquí el 1° de diciembre de 1911 una estación (apeadero) de trenes se la bautizó con el nombre de “Villa Luro”. Se utilizó este apellido, porque el Dr. Pedro Olegario Luro era propietario de un amplio sector del barrio y fue quien donó los terrenos al ferrocarril para la estación. Este gesto, que fuera ratificado por su familia, sirvió para que un barrio capitalino llevara un apellido que, en esos tiempos ya pertenecía a la sociedad porteña. Así a partir de 1911 el barrio comenzó a ser llamado “de Luro” para luego ser Villa Luro. Pedro Olegario había nacido en Buenos Aires en 1860 y fue hijo de un inmigrante vasco-francés, un hombre de gran empuje de origen humilde que había llegado al país en 1837 y quien supo a fuerza de empuje e intuición edificar una gran fortuna. Pedro a diferencia de su padre que carecía de estudios, se recibió de médico, luego vivió en Francia y a su regreso fue director del Banco Provincia y político como diputado en varios períodos. Aunque no vivía en Villa Luro, su casa estaba en el centro, solía visitar al barrio en carruaje o en automóvil. Se sentía orgulloso que tanto aquí como en Mar del Plata (donde una avenida lleva su nombre) se homenajeé a su familia. Pedro murió en Mar del Plata en el año 1927, cuando se cumplían 16 años de que un barrio del oeste porteño llevara el nombre de Villa Luro.

