Ciudadano Ilustre

“Los Actores estamos hechos de retazos. Retazos de éxitos y otros de fracasos” … “Somos artesanos y nuestro arte es hacer reír o llorar” … “Lograr que la gente se emocioné es una tarea laboriosa y apasionante”. Estas son algunas de las tantas frases que Miguel Jordán, legendario actor nacional, con una vastísima trayectoria de más de 60 años nos regaló en esta cálida entrevista; donde recorrimos su vida: desde sus años de infancia, cuando, de la mano de su abuelo se enamoró del teatro.  El escenario sigue siendo su gran pasión; también nos recordó sus tempranos inicios en la actuación, sus premios, sus películas y del “Ultimo hereje” aun sin estrenarse en los cines; y se emocionó recordando a sus amigos; …Uno entrañable: Alberto Migre a quien visitó en varias oportunidades en su casa de Villa Luro y por él conoció nuestro barrio al que definió como “un lugar hermoso y pujante que creció mucho”. Y también en sus recuerdos de Villa Luro aparece Zulma Faiad (vivió en la calle Virgilio al 600) y otro actor único e inolvidable: Alfredo Álcon, vecino de Liniers que nunca olvido sus raíces en nuestro querido Oeste porteño.

 La pantalla chica lo llevó a Miguel Jordán a convertirse, en lo que muchos quieren ser: “Un actor popular”, lo sigue sintiendo en la calle, siempre lo congratulan con un saludo afectuoso y la relación con el público en cada nueva función es maravillosa “Lo único en una sala que no está guionado es la reacción del público, la interacción que vas a tener con la gente, no podes obligarlos a hacer reír o que te regalen un aplauso interminable”. Sin duda el actor necesita ser reconocido, como en todo trabajo, y que mejor que un aplauso…y más aún cuando se le dedicó toda una vida al escenario, con amor, esfuerzos, éxitos, fracasos…Y muchas emociones.

¿Cómo te presentarías?

Miguel Jordán soy actor, director y autor. Hijo único de familia clase media trabajadora. Nacido en el barrio de Colegiales un día 7 de julio, ya voy a cumplir 83 años. Empecé muy temprano con mi amada vocación. A mis 10 años, Don Armando Discépolo Director de Radio “El mundo” me tomó una prueba y empecé en el Radioteatro, desde niño trabajo en esto y nunca dejé de hacerlo hasta la actualidad.

 Vamos a tus días de infancia; y a como recordas al barrio 

Era bastante inquieto, travieso también, mis padres no sabían que hacer conmigo (risas). En mi época se podía jugar en la calle sin problema; entraba a ser mis deberes y después volvía a salir, en casa también pasaba muchas horas con libros, ya de niño leía mucho. Y el barrio era tradicional, pasaban los tranvías, no había calles de tierra; vivíamos en Olleros entre Cramer y Conesa. La gente era amigable, todos buenos vecinos.

Te pido aromas, sabores y sonidos de esos años

Aroma el de los jazmines y rosas de la casa de mi abuela materna, se llamaba justamente como la flor: Rosa…ese era su nombre y fue una mujer tan bella, era todo un rosedal mi querida abuela. En mi departamento hoy tengo jazmines que eran los preferidos de mi inolvidable madre…Y sabores dos les voy a recordar: uno dulce y otro salado…Mamá hacía una torta de manzana única y la abuela unos guisos riquísimos…y me queda ¿un sonido? Sin duda el del tren.

¿Qué nos puedes decir de tus padres?

Mi mamá María Esther ejemplo de mujer, quedó viuda a los 43. Mi papá Miguel un vasco bastante rígido y muy buena persona murió a los 53, se fue muy joven. Mamá entonces tuvo que salir a trabajar para que yo pueda seguir en la actuación y estudiando; y siempre lo tenía a mi abuelo Alfredo apuntalándome, él era español y un amante del teatro, todos los domingos íbamos a ver juntos alguna función, después volvíamos comentando la obra. Hermosos recuerdos; sin duda mi abuelo fue participe del crecimiento de mi vocación.

¿Compartís la idea de que todo lo pasado fue mejor?

Tengo recuerdos imborrables…inolvidables. Pero vivo el presente. La vida es bella.

Desde joven estudiaste teatro y con grandes maestros

Sí primero con Heddi Crilla; después con Humberto Serrano y con Agustín Alezzo…Y trabajé con los mejores actores y de ellos también aprendí mucho…Hoy sigo aprendiendo de mis compañeros actores.

¿Cómo fue la sensación de que te reconozcan en la calle, porque por la radio solo conocían tu voz?

Claro fue por la televisión, estuve en programas de numeroso rating. Muchos recibían mi voz; ya en 1964 en el “Amor tiene cara de mujer” o en la taquillera película “El novicio rebelde” (1965) la gente me empezaba a saludar y fue muy cariñosa siempre…en esos tiempos de cine en blanco y negro te pedían autógrafos; enseguida llegaron otros éxitos, algunos televisivos como “Una voz en el teléfono”, “Los hijos de López” “Teatro como en el teatro” una comedia por semana que duró en la pantalla 14 años… “los hermanos torterolos” y muchos más. Los voy a aburrir nombrándolos (risas)

En “Una voz en el teléfono” interpretaste al Padre Gaspar ¿Por qué pensas que te lo siguen recordando a ese personaje?

Fue muy querible ese Padre Gaspar, que a pedido de Alberto Migré lo hice con acento español. Y es verdad que todavía hoy el público me lo recuerda por la calle y eso que salió al aire en los comienzos de los noventa por canal 9. Ese sacerdote fue un personaje que me dio muchas satisfacciones, entre ellos ganar el Martín Fierro; allí trabajé junto a Raúl Taibo y Carolina Papaleo.

Siguiendo con el sacerdocio, recientemente te personificaste como el Papa Francisco logrando un notable parecido físico y postural

Si…logré una buena interpretación…y pasaron tantos personajes de curas, hice a tantos años en mi carrera, desde el novicio rebelde… que no me podía salir mal (risas). Lo del Papa Francisco fue una miniserie reciente, salió por Amazon y fue un éxito total la dirigió Armando Boo (nieto). Y en mi última película “El ultimo hereje” que todavía no tiene fecha de estreno interpreto al Rabino Merkel…sigo haciendo personajes religiosos judíos y cristianos

¿Cómo es tu relación con la fe?

Soy creyente…Siempre elevó mis oraciones

“Los muchachos de antes no usaban gomina” fue una película de vanguardia ¿Cómo recordas haber trabajado en ella?

Todas las películas que trabajé y todos los personajes que interpreté siguen en mi memoria y siempre estarán entre mis mejores recuerdos con una sonrisa

Trabajaste con todos los capocómicos ¿Comicidad y drama van de la mano o preferís personajes dramáticos?

La gente me recuerda haciendo comedias, yo me considero un actor multifacético; pasé del Teatro San Martín al Teatro Maipo y al Astros y otra vez al San Martín. Además, el público también es multifacético, un día va a tener ganas de ver una comedía y otro día un drama

Tuviste problemas con el gobierno militar en la guerra de Malvinas, por declararte en contra del conflicto bélico

Siempre me manifesté en contra de las guerras; porque en una guerra mueren los inocentes, y no aquellos que por interés la programan

¿Cómo estás hoy viviendo la guerra en Ucrania?

Pido por la paz, todos los días

¿Qué nos podes decir del barrio de Villa Luro?

Es un lugar muy hermoso. Villa Luro un barrio pujante, que creció mucho

Zulma Faiad y Alberto Migre eran de Villa Luro que nos podes decir de ellos

Zulma hoy vive en Olivos (en Villa Luro, vivió de niña y en su juventud, en una amplia casa junto a sus abuelos en la calle Virgilio al 600) ella es una excelente persona de gran fortaleza espiritual y moral, trabajamos juntos y tengo los mejores recuerdos…Y Migre fue mi gran amigo, conocí a sus padres, a su mamá que era odontóloga, a todas sus casas, entre ellas su ultima en Vila Luro en la calle White y los fines de semanas íbamos a la quinta de Castelar. Trabajé mucho con él en radio en el ciclo “permiso para imaginar”. Un amigo inolvidable, un hermano de la vida…Los fines de años la pasamos siempre juntos. Migre además fue quien más me fomento el amor por el radioteatro, aún hoy siento cuando estoy haciendo radio, que Migre nos está sobrevolando, que nos guía.

¿Cómo nos definirías a la palabra barrio?

Es tu lugar en el mundo…El barrio es vivir y recordar. Mi barrio, los barrios tienen un algo muy especial; cuantos tangos los nombran

¿Conociste al vecino ideal?

Conocí y conozco, porque hoy día nos seguimos viendo con algunos vecinos; es un sentimiento quizás más cercano al de un familiar

¿A tu personalidad como nos la definirías?

Inquieto, lector, prolijo y muy puntual.

¿Cuáles de tus giras fueron las más inolvidables?

La que hice junto a Carmen Flores recorrí la Argentina de Sur a Norte con ella, además de varias galas por España. 

¿Te quedan deseos por cumplir?

Siempre quedan cosas por cumplir, de eso se trata la vida, de no quedarte quieto, seguir esperando sueños nuevos…los deseos y las ganas deben estar presente en todo ser humano y a todas las edades. Cómo comenté antes: la vida es bella

¿Cómo te llevaste con la pandemia?

Cumplí con todo, me quedé en casa cuando había que hacerlo y fue muy fuerte no poder salir, dejar todas tus rutinas, a nadie le gusta estar encerrado, no fue fácil asumirla. Hoy disfruto retomar mi vida. Me sigo cuidando, ya tengo tres dosis de la vacuna, ahora estoy esperando me llamen para la cuarta.

¿Un encuentro emblemático sería con…?

Discépolo ¡Un maestro! Igual, te diría que tuve el honor de trabajar junto a las primeras figuras de la escena Nacional. Soy un privilegiado. 

¿Una vez te dijeron que…?

Que los zapatos de un actor deben estar siempre relucientes, porque es lo primero que mira el público …Me lo dijo mi abuelo Alfredo…y desde esa vez me quedo grabado y sigo, hasta el día de hoy lustrando prolijamente mis zapatos para cada nueva función. Continúo cumpliendo con su consejo a rajatabla.

¿Un llamado que te sorprendió fue…?

El de Alfredo Álcon, atendió mi mamá, me dice “esta Álcon en el teléfono” …yo no lo podía creer, me llamaba para decirme que me felicitaba por el premio que había ganado en la peli que habíamos trabajado juntos (La Mafia 1972). Y desde ese llamado, nos seguimos hablando siempre, todas las semanas por teléfono hasta su adiós.

¿Un consejo que recordas?

El de mi papá diciéndome “estudia mucho y siempre”

¿Una anécdota?

Formé parte en 1979, de la primera camada cuando la televisión deja de ser blanco y negro y empieza a transmitirse en color; fue en el viejo canal 7 que se pasaba a llamar ATC; el programa era “Los hijos de López” escrita por Hugo Moser

El actor siempre dice que todas las funciones de teatro son distintas, nunca una es igual a otra ¿Por qué?

Son varios los motivos, el público se renueva y nuestro estado de ánimo también. Una mañana enterré a mi papá y a la noche hice función, se la dediqué con lágrimas a él.

¿si tuvieras que elegir entre el cine, el teatro y la televisión…te quedarías con…?

Quizás con uno que te falto nombrarme que es la radio. Sin duda la radio fue mi primer amor.

Con Mariano Fernández están haciendo radio ¿de qué se trata el programa? 

Lo definiría como un atractivo programa, donde conviven el radioteatro, los poemas, los homenajes y los reportajes a figuras de ayer y de hoy. Estamos los viernes de 16 a 18 hs. Retintineo de Radio Zonica, se escucha vía internet en www.radiozonica.com.ar, invito a los lectores de la revista a que nos escuchen.

¿A quién conociste gracias a la actuación?

Conocí a muchos. Trabajé junto a primeras figuras, una lista interminable de inolvidables amigos. Excelentes personas y compañeros

¿Hoy como es un día de Miguel Jordán?

Me gusta caminar, ir a la pileta…Voy a ensayar; convino óseo con trabajo y disfruto de las dos cosas. En mi vida no pueden faltar las reuniones con amigos y estar siempre en positivo, si se puede.

Vamos a jugar con la imaginación si pudieras encontrarte con alguien de tu pasado que ya no está en esta vida ¿A quién elegirías?

Todas las personas de mi pasado están siempre en mi mente y en mi corazón.

Son muchos premios, entre ellos el Martin Fierro, los que cosechaste en tu carrera

Tengo varios premios que me llenan el alma de alegría. Logré 2 “Estrellas de Mar” en mi amada Mar del Plata. Después el “Trinidad Guevara” y el Florencio Sánchez; y tuvo un plus quizás especial el premio “Pablo Podestá” porque me fue entregado en el senado de la Nación; al igual que el de “Personalidad destacada de la Cultura” gestado por diputados…todos fueron muy emotivos y los recibí como una caricia al corazón.

Por último y agradecidos por esta cálida entrevista, te pedimos un saludo y un deseo para los lectores de Mirando al Oeste.

Mis mejores deseos para todos los vecinos de Villa Luro, para los lectores de Mirando Al Oeste. Hoy y siempre. Muchas gracias Marcelo Costa. Abrazo muy fuerte para vos que hago extensivo a todo el barrio