Hacer una síntesis ajustada acerca de la Parroquia Nuestra Señora del Buen Consejo, al tiempo de cumplir noventa años, es volver la vista al trayecto de su historia como comunidad, acompañada por sus pastores, con la mirada de Nuestra Señora, patrona y referencia del barrio.
Para desarrollar esta historia, transitar este recorrido, se tienen en cuenta cuatro etapas desde su surgimiento en 1933 hasta la actualidad.
- La Primera Etapa : El Inicio
Establecida la zona de influencia, en el barrio porteño de Vélez Sarsfield, al oeste de la Capital; se procedió al primer paso: la Erección Canónica el 31 de diciembre del año 1932, a cargo de Monseñor Santiago Copello, Arzobispo de Buenos Aires. La sede inicial estuvo en Corro 331, donde funcionó anteriormente una sala de cine (Caruso).
La parroquia se inauguró, como establecimiento, el 22 de enero de 1933 con una sencilla ceremonia presidida por el R.P. Alberto de los Bueis. A partir de entonces, la mirada misericordiosa de Nuestra Señora se posaba en este rincón de la ciudad, mirando bien al oeste.
Durante este primer ciclo, la institución fue regenteada por los Padres Agustinos Recoletos del Escorial. Lo característico era la modestia de las instalaciones; de la capilla, del mobiliario, y los magros recursos. De todas formas hubo oficios, bautismos, catecismo, y hasta un incipiente coro de niños. La asistencia espiritual estuvo acompañada por un naciente Apostolado de la Oración, a cargo de algunas devotas del Sagrado Corazón. Surgen las primeras asociaciones, entre ellas, la pequeña escuela Santa Rita de Casia
Estos años iniciales reconocieron como autoridades al Padre Félix Sánchez, agustino, predicador del rey Alfonso XIII, y el Padre Eusebio Arámburu, agustino, organista y confesor del monarca.
- La segunda etapa: Crecimiento
Este periodo transcurrió casi en simultáneo con la lamentable partida de los Agustinos Recoletos (1940), y el traslado de la ubicación parroquial a una nueva sede (1941). Los religiosos debieron regresar a España una vez terminada la Guerra Civil. Las autoridades eclesiásticas confiaron la parroquia a la Congregación de los Misioneros de la Sagrada Familia (MSF)– fundada por el Padre Juan Bautista Berthier, en Francia-.
La nueva ubicación fue la actual sede, emplazada en Cardoso 242. La capilla fue bendecida por el mencionado Cardenal Copello, el 29 de marzo de 1941. Sobre el altar mayor estaba una imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo. Fue entonces, que los fieles pudieron encontrarse con el Rostro de su Madre, la Madre del Señor, en el barrio.
Fueron los sacerdotes asignados, el Padre Huberto Schultze, desde 1941, y el Padre Germán Drolshagen (1945). Ambos en calidad de párrocos y pertenecientes a los Misioneros de la Sagrada Familia (MSF).
En esta etapa, hubo más recursos disponibles, se afianzaron las asociaciones existentes y comenzaron nuevas agrupaciones. El Padre Bernardo Marx (MSF) oficializó el Círculo de las jóvenes de Acción Catolica en 1942. También se forma, en 1943 una Comisión Directiva que tuvo a cargo la Biblioteca Parroquial Nazareth (en un comienzo se llamó José Chorroarín).
Aparece, además, movimiento de la Liga de Madres de Familia, de alcance nacional. Tiene adhesión de feligresas de esta parroquia que fundaron la Comisión Directiva en 1954.
Por último, se ahonda la devoción al Sagrado Corazón con las súplicas, reparaciones y estandartes; como también el coro a cargo del Padre Feldman (MSF) acompasados por un armonio portátil.
- La tercera etapa es la Consolidación
Los medios disponibles y una feligresía en aumento, sumado al paso del tiempo en el barrio, hicieron que la parroquia ya fuera conocida. A su vez, sus miembros adquirieron identidad.
En esta etapa, durante la asunción como párroco del Padre Bernardo Flieger (MSF) en enero de 1958, surge otro baluarte inconmensurable para la parroquia: la fundación del Instituto Juan Bautista Berthier. Era un sueño logrado por los Misioneros y por los laicos que colaboraron arduamente. El colegio comenzó a atender el 10 de marzo del año 58, con solo tres grados de Primaria. En el 61 se bendice el nuevo edificio -el de Bacacay 4747-, y al año siguiente se completa toda la primaria. Se sumaron nuevos docentes, que entusiasmados, se dedicaron a la educación básica e incentivar la impronta cristiana. Inspirados por el conocido lema del Padre Berthier: ´´un alma sin aspiraciones es como un pájaro sin alas´´; se abrió en 1963 la sección secundaria, cuyo Rector fue el Padre Huberto Schulte. El corazón del colegio fue el patio, donde latía destellante, la mirada de María del Buen Consejo cada vez que había un encuentro escolar, familiar o parroquial.
Ese anhelo educador se completó, años después, con la apertura del Jardín Maternal Nuestra Señora del Buen Consejo, que abrió sus puertas en mayo de 1973, gracias al esfuerzo de la Liga de Madres. Ubicado, precisamente, frente al colegio.
Terminados los nuevos salones, dependencias, y la casa parroquial en los 70´; se fomentaron las devociones y la profundidad espiritual, gracias a incursión de la Legión de María (1971). Era una agrupación de socias fieles dedicadas a María Santísima, asesoradas por el Padre Santiago Dicks (MSF). Asimismo, en 1972, comenzaron las reuniones de Espiritualidad de los hombres, orientados por el Padre Jorge Munier (MSF), quien fuera Párroco entre 1970 y 1977. Nuevamente, este sacerdote constituye la Comisión de Liturgia, a partir del 71. Se encargaban de guiar, animar y reflexionar las misas y demás celebraciones eclesiales.
Este mismo sacerdote promovió la fundación del Grupo Scout Nº355 ´´Ntra Sra del Buen Consejo´´ en diciembre de 1971. Este grupo se complementó, en el 83, con el escultismo femenino fomentado por la Comunidad Guía de vida comunitaria al aire libre y doctrina religiosa.
El recordado Padre José Castañón (MSF) fue quien promovió, desde 1983, el Grupo Misionero San Maximiliano Kolbe, para responder al Año Misional Arquidiocesano. La idea era llevar el Evangelio a toda criatura con diversas actividades de encuentro personal. A su vez, una labor muy valiosa de misión, la llevaron a cabo en varias ocasiones, docentes, directivos y alumnos del Colegio Berthier, cuando visitaban la Escuela 401 de Frontera, la escuelita de Wanda (Misiones).
Años posteriores, a cargo del Párroco Alfredo Estraviz (MSF), se dio el surgimiento de una sede parroquial de Cáritas, un Grupo de la Medalla Milagrosa y el Movimiento de Schoenstatt, que comenzó casi por casualidad, con la difusión de imágenes peregrinas de ´La Mater´, en 1996.
En febrero del año 1994 acaeció un siniestro que ha quedado grabado en la memoria de todos los vecinos: ¡El incendio accidental del templo!
Fue un momento de mucha congoja y desazón para los religiosos y feligreses. La acción pronta de los bomberos logró apagar las llamas; pero los destrozos del techo y parte del interior, llevaron algunas semanas de reparación. Aunque, providencialmente, este dolor mostró claramente que la esperanza, la colaboración y la unión, podían superar todo lo dañado. Las misas se celebraban en el patio del Berthier, pidiendo el consuelo y la fortaleza a Nuestra Señora, y otros oficios, en las capillas de los queridos colegios cercanos.
Además, durante este período continuaron funcionando la Acción Católica, la biblioteca (hasta el 89), y la Liga de Madres. Una marca distintiva la dio coro parroquial, un grupo consolidado que interpretaba con calidad y personalidad las canciones para las misas, festividades y solemnidades.
- LA cuarta etapa: La Renovación
No es sencillo establecer un hito para esta última etapa; pero luego de la muerte del Padre Alfredo Estraviz, a fines del 2003, parecía conformarse un ciclo de inestabilidad y cambios en la historia parroquial. Se siguieron ofreciendo misas y demás oficios; pero muchas actividades de años anteriores cesaron, o quedaron suspendidas.
El comienzo de milenio encuentra a la parroquia con una sucesión de administradores parroquiales de los MSF. De los administradores, el más notorio fue el Padre Diego Losada desde abril del 2006. Esta congregación tuvo dificultades para seguir sosteniendo a la parroquia y al colegio, y finalmente, todo pasó a manos del Clero Secular en el 2007.
El Padre Raúl Varela fue párroco desde el 2008, y con su labor, dio continuidad a las misas, sobre todo, a la asistencia pastoral y espiritual de la feligresía. Sin embargo, con la asunción del Padre Martín Panatti (2013) la parroquia inició un ciclo de transformación. Se revitalizaron intensamente, no solo las misas semanales, sino también las diarias. Se fomentó el rezo del Santo Rosario, la Adoración Eucarística y las Celebraciones Carismáticas con notable fervor. En comunión eclesial, se inauguró un Cinerario Parroquial. Hubo varios grupos: catecumenado y catequesis, Cáritas, la Novena Perpetua a la Milagrosa, los Scout, y resurgió la Acción Católica. Entre lo novedoso, surgieron espacios de ayuda escolar, asesoramiento jurídico y psicológicos, el Té de los Abuelos, y particularmente, un Grupo de Oración del Padre Pío.
La acción dinámica del Padre Panatti ha quedado plasmada en ávidos momentos de encuentro comunitario como fueron las peñas, conciertos, charlas con personalidades destacadas, y la visita de la imagen de Nuestra Señora de Fátima (2019). Un punto notable de los encuentros con la gente del barrio, se llevó a cabo mediante la visita a los geriátricos del radio parroquial; gracias a los Ministros de la Eucaristía, que acercaban para los enfermos a Jesús Sacramentado.
Con la llegada del Padre Alejandro Seijo desde marzo del 2020, en el contexto de la Pandemia de COVID 19, continuaba este ciclo de transformaciones. El templo físico tuvo que cerrarse a los fieles un 19 de marzo, fiesta de San José, con la última misa presencial, marcando un instante muy conmovedor, no solo para la comunidad; sino para todos los argentinos.
Aunque quedó claro, que a partir de ese día se abrirían los corazones de los fieles, que seguían siendo ´Parroquia del Buen Consejo´ desde sus hogares, a la hora de la misa. La esperanza y la perseverancia del Padre Seijo y de la comunidad, hicieron que pudieran emitirse las ceremonias por internet. Desde entonces, está Buenconsejotv, sitio donde se compartían algunas celebraciones.
El reencuentro de los fieles, luego de la penosa cuarentena, se dio en la Misa de Nochebuena del 2020, efectuada en el patio del Colegio Berthier; pero más especialmente en la hermosa Misa de agradecimiento por el Padre Panatti, el 14 de marzo del 2021, también en el patio. Todo bajo la sempiterna mirada materna de Nuestra Señora.
Para concluir estas líneas, con la labor actual del Padre Seijo se han compartido misas en el patio del colegio, en la vereda parroquial, y hasta en diferentes puntos del barrio (Adviento del 2021). Mención especial merece la conmemoración de los ochenta años del Templo, celebrada con una semana completa de festejos que culminó el 31 de octubre del 2021.
Se ha refaccionado el templo, instalado mosaicos e imágenes –incluso ermitas bendecidas-. Se han recibido visitas de imágenes sagradas, como la réplica de San José de Flores; y reliquias como la de Carlo Acutis (2021) y de Santa Margarita María Alacoque (2022). Además, el Buen Consejo participó por vez primera de la Noche de los Templos a fines del 2022.
Seguramente, habrá más imágenes, reliquias, ceremonias y dedicaciones. Y sobre todo, momentos compartidos de encuentro y bendición. Al día de hoy, se siguen oficiando misas presenciales, y otras por internet. Muchos grupos siguen su misión evangelizadora en la parroquia, o desde ella hacia el barrio. Cada cual con su impronta cristiana. El punto destacable, es el carisma del ´´encuentro personal para compartir a Cristo acompañados por María Santísima´´ que se perpetúa en la historia. La Virgen ha vuelto su rostro materno hacia este barrio hace noventa años.Y cuando Ella dispensa su mirada misericordiosa, todo queda bajo su amparo y bendición. ´´TOTUS TUUS´´ TODOS TUYOS EN EL TIEMPO Y EN LA ETERNIDAD.
Martín Bistosini
